Actividades: Gusti en las Tardes de cuento de Espantapájaros

11 may

El miércoles 25 de abril los niños lectores se encontraron, por fin,  con Gusti, el ilustrador argentino al que ya conocían por sus libros. Había sido invitado a la 25º Feria Internacional del Libro  de Bogotá y, claro, tenía que pasar por Espantapájaros.

Gusti saludó a los bebés de Cuentos en pañales. A Mila Bianco le pintó un autógrafo.

Los niños y las familias de Espantapájaros lo recibieron con la exposición Arte y reciclaje, inspirada en su libro Basurarte…

     

Telescopios, cámaras, monstruos y robots:

Después de visitar la exposición, ¡a trabajar!

    

Alejandro de la Rosa y Pablo Rodríguez:

Lucas Cardona:

    

Ernesto el león hambriento de Lola Casas, ilustrado por Gusti, Medio elefante y Basurarte, escritos e ilustrados por Gusti, fueron los preferidos de los niños. Él fue muy generoso: en vez de firmar un autógrafo, casi pintaba de nuevo cada libro.

Lorenzo Aviléz y Gusti:

Gusti con Gabriela Riveros y Laura Sofía Pinzón:

Como siempre, en los lanzamientos, no faltó copa de helado…

María Angélica Niño, Juan Felipe Acero y Pablo Rodríguez:

Vista panorámica de los fanáticos de Gusti:

Nuestra Directora: De turismo por Colombia

30 abr

Estas páginas están abiertas al debate, a la reflexión y al intercambio. Todas las escrituras son bienvenidas.

En su columna para El Tiempo del lunes 30 de abril de 2012, Yolanda Reyes escribió:

De turismo por Colombia

Se puede ir por la vida como se va por la ciudad amurallada, en coches tirados por caballos con anteojeras, y conducidos por cocheros de color local. Se le puede decir “corralito de piedra” a Cartagena de Indias –un apodo elocuente – y participar en cumbres, cruceros y festivales, respetando ciertos límites que no salen en las guías turísticas, pero que todos aceptamos para no salir de nuestra zona de confort.  Se pueden traer trajes blindados y agua embotellada made in USA, y el presidente Obama puede cenar con sus colegas latinoamericanos sin probar los manjares preparados en su honor, ya sea por asco o por temor al envenenamiento.

También nosotros, fungiendo de excelentes anfitriones, podemos “limpiar” de mendigos, prostitutas, proxenetas, vendedores ambulantes e, incluso, de “nativos”, nuestra joya del Caribe. Podemos fletar buses para esconderlos a todos en albergues provisionales de extramuros  y sugerirles que regresen caminando bien despacio, para que ya se haya ido la visita. Podemos fabricar una Cartagena de Hollywood o un parque temático a lo Disney, con castillos, fuertes y mansiones, pero sin ruido, sin mugre, sin gente y sin pobreza. (Aunque un eje de la cumbre sea la pobreza). Podemos hacer que los cartageneros observen la fiesta organizada en su ciudad detrás de rejas metálicas; exigirles escarapela para transitar por sus viejas calles y permitir que sean requisados o toqueteados por vigilantes extranjeros, con tal de que Obama nos conceda el honor de dormir en tierra colombiana. Yes, we can. No es la primera ni será la última vez que pretendemos maquillar lo que llamamos “la cara linda de Colombia”.

Pero que nadie se haga el sorprendido si la tozuda realidad se las arregla para salir por donde menos se la espera, como esas llagas que se pudren por no dejarlas respirar, o como las aguas represadas que han inundado al país en los últimos inviernos por haber sido torcidas de sus cauces. Que nadie esgrima uno de nuestros dichos favoritos: “la ropa sucia se lava en casa”, ni espere disculpas internacionales, si otros han puesto al descubierto lo que nosotros, con nuestra devoción por los secretos, nos hemos empeñado en silenciar. Que nadie caiga en la ingenuidad  de ignorar ciertos “servicios secretos” que hacen de Cartagena, según lo muestran las cifras sobre trata de personas, un destino clave para el turismo sexual, ni en el estereotipo de afirmar que “donde hay un hombre hay prostitución”, como se le escapó a la Canciller.

Aunque puedan leerse como un llamado a no reducir la Cumbre al escándalo sexual, sus palabras   legitimaron la vieja ecuación de sexo y mercancía, que es inaceptable en estos tiempos. Lo mismo da si al decir “hombre” englobó al género humano, o si se refería exclusivamente a los varones, porque ella es vocera de un país muy preocupado por la alianza entre prostitución, bandas criminales y narcotráfico, que afecta a nuestros jóvenes más vulnerables. Y porque, viéndolo bien, sus palabras ratifican una tendencia nacional a perpetuar ese tabú que ubica al sexo del lado oscuro de lo humano.

No es responsabilidad exclusiva de la canciller que esos secretos a voces –la inequidad, la explotación, el servilismo y la miseria–  hayan violado los controles ni es solo el escándalo de los servicios secretos, y ni siquiera son  las concesiones infinitas que hemos hecho para zanjar una distancia entre dos lados tan distintos de ese espejismo denominado “Las Américas”. Son la negación y el silencio, nuestros males atávicos, los que nos han jugado, de nuevo, una mala pasada.

Podemos seguir así, de turismo por Colombia. Pero no solo la cara del Jet set, sino las otras caras que no nos atrevemos a mirar, tarde o temprano se las arreglan para colarse en el corral. Como ya regresaron a Cartagena los que habían sido desplazados de la Cumbre de la Prosperidad y como salieron gritando las prostitutas del Caribe.

Yolanda Reyes

 

 

Firma de libros: ‘La amistad bate la cola’ de Marina Colasanti

23 abr

No se pierdan la presentación y firma del libro La amistad bate la cola de Marina Colasanti, ilustrado por Claudia Rueda, este jueves 26 de abril a las 5:00 pm en el marco de la 25 Feria Internacional del Libro de Bogotá.

La amistad bate la cola forma parte de la colección Nidos para la lectura (Alfaguara Infantil y Juvenil), dirigido por Yolanda Reyes, que propone formar lectores desde el comienzo de la vida e incluye libros narrativos, de imágenes y poesía de diversos autores y tendencias.

Seminario Brasil en Colombia: libros para niños y jóvenes

20 abr

Brasil, invitado de honor a la 25 edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, también hace presencia en los eventos de literatura infantil y juvenil. El martes 24 de abril, Yolanda Reyes acompañará a Marina Colasanti,  Eliardo França y Mary França durante el turno de las 12:30 del Seminario Brasil en Colombia: libros para niños y jóvenes con la conferencia Mis perdidas tutelares: una conversación con las hermanas mayores del Brasil. La inscripción es gratuita y pueden hacerla enviando un correo electrónico a filbobrasil.infantiljuvenil@gmail.com. 

Fecha: martes 24 de abril de 2012
Lugar: Salón Jorge Isaacs – Corferias
Hora: de 8:00 am a 2:30 pm

Pueden hacer clic en la imagen para ampliar la información y conocer las conferencias e invitados.

Seminario Brasil en Colombia

 

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